Los artículos de este blog están escritos en lengua española e, inmediatamente, en lengua portuguesa.

23 de julio de 2014

VAMPIROS, TRIÂNGULOS AMOROSOS E OUTROS DESASTRES UNIVERSAIS



VAMPIROS, TRIÂNGULOS AMOROSOS E OUTROS DESASTRES UNIVERSAIS

Que Crepúsculo, de Sthepanhie Mayer, e sua sequência são uma série de livros medíocres, não é necessário comentar aqui.
Tomo o mundo já sabe.
E os que não sabem, já é hora de ficarem inteirado.
Mas hoje não queremos comentar sobre esse livro, mas sim sobre o pesadelo terrífico com o que o mercado internacional de livros está bombardeando-nos há um par de anos.
A maioria de livros que vemos à venda nas livrarias são obras, inspiradas ou não em Crepúsculo, que contam histórias de vampiros, filhos de vampiros, vampiros reprimidos, vegetarianos, diabéticos; fantasmas, lobisomens, espíritos perdidos, sereias assassinas, sereias sedutoras, anjos sagrados e demoníacos.
A outra maioria de livros são obras catastróficas, com o mundo subjugado sob o poder fascista de homens cruéis que se alimentam das desgraças da humanidade que apenas uma jovem, geralmente pequena, doce, ingênua, inocente, pura, casta, meio órfã e quase perfeita, pode salvar.
Parece uma piada, mas é a verdade.
E os jovens adolescentes que antes, às escondidas, consumiam pornografia, hoje consomem como uma droga esses livros que os “psicólogos baratos e medíocres” defendem com os argumentos mais grosseiros como “Pelo menos estão lendo algo”; “É uma forma de se autoencontrar” etc, etc, etc...
Sempre houve e continuará existindo arte medíocre, populista e consumista, depois de tudo, não todas as pessoas nasceram para serem “Cult”, porque se assim fosse, teríamos um mundo entediante, chato, sonolento e insuportável.
Não obstante, o que mais nos chama a atenção desses livros que são vendidos a milhões, é que seus protagonistas devem ter o obrigatório “triângulo amoroso”.
É como si se inventara uma nova lei universal que dissesse mais ou menos assim: “Se não há triângulo amoroso, não há felicidade”; “Se não há triângulo amoroso, você não pode descobrir a si mesmo”.

O alarmante é que os jovens adolescentes de hoje em dia leem esses livros y estão convencendo-se de que os “triângulos amorosos” são normais para todos; esses garotos estão perdendo a oportunidade de descobrir o mundo a partir de suas experiências e estão assimilando o comportamento sensacionalista com o que os editores, os agentes literários e os autores desses “Best-sellers” estão enriquecendo, enquanto esses párvulos começam a confundir emoções e suspiros de amor com triângulo amoroso.
Dizemos um não à censura!
Não podemos censurá-los, nem queimá-los, nem eliminá-los das estantes, pois todos têm o direito de expressar a sua opinião e de escrever qualquer porcaria, como alguém pode chamar assim a estas linhas que eu coloco aqui.
Mas é necessário haver um pouco mais de senso comum, de responsabilidade e de uma orientação no momento de escolher o que se lê.
E o mesmo podemos dizer de Hollywood, que todos os anos adapta para o cinema esses livros melodramáticos e produzem verdadeiras tragédias cinematográficas, boas como antídotos para a insônia e para as contas bancárias dos produtores e péssimas para quem tem bom gosto...Ainda que, o que é o bom gosto?
Não gosto dos vampiros, mas as vampiras me encantam; detesto os lobisomens, mas todas as lobas são fascinantes; odeio os anjos, e não acredito em anjinhas... Mas o que sim não suporto são os triângulos amorosos. Isso já está demasiado conhecido.

15 de julio de 2014

DE LA VIOLENCIA A LA MANIPULACIÓN DE LAS MASAS



DE LA VIOLENCIA A LA MANIPULACIÓN DE LAS MASAS

Inspirado en un caso de la vida real de la Copa 2014-Brasil.

Una vez que el gran Circo de la Copa 2014-Brasil ha terminado, podemos reflexionar con seriedad sobre dos casos muy preocupantes en la sociedad contemporánea: la violencia y la manipulación de las masas.

Sobre la violencia, podemos decir que a cada día que pasa vemos una sociedad que ya no reacciona frente a la violencia como se debería esperar del ser humano. Sin solidaridad y sin acciones reales para cambiarla. Al contrario, lo que percibimos es que la gente, común y corriente, se ha vuelto indiferente con la violencia de la vida cotidiana.

Es que vivimos en una sociedad en la que los medios de comunicación nos meten la violencia en el pan de cada día y, según sus intereses, la manipulan de tal forma que ahora lo más importante es registrarla en imágenes para compartirla en la redes sociales virtuales, antes que buscar soluciones reales a este problema crónico de nuestra sociedad: la violencia y la indiferencia.

El jueves 3 de julio del presente año, leí en un periódico local de la ciudad de Foz de Iguaçú-PR (Brasil) un artículo que explicaba los datos del informe oficial sobre la violencia en Brasil durante el año 2012: fueron nada más y nada menos que más de 110.00 asesinatos los que se cometieron en este país, lo que significa que en Brasil se comenten más de 300 asesinatos por día.

Y sin contar los números que no aparecen en las estadísticas oficiales...

300 asesinatos por día en un país significa que vivimos un estado de epidemia moral y social, principalmente porque la gran mayoría de crímenes se dan por causas insignificantes: peleas en un bar, discusión entre vecinos, entre amigos y un largo etc.

Frente a tanta violencia, ¿qué hace el Estado para solucionar, de verdad, este problema?

Frente a tanta violencia, ¿qué hace el ciudadano común para exigir que el Estado nos ofrezca una nación de seguridad social?

La primera impresión es que a nadie le importa ya, pues gracias a la proliferación de imágenes y de programas sensacionalistas en la televisión y reportajes explícitos en la prensa escrita, nos hemos acostumbrado a la violencia como si esta fuera gratuita, y al verla, ya no nos incomoda: la vemos como meros espectadores.

¡Es un gran reality show!

Unos meses antes, en un informe de una ONG, se decía que de las 50 ciudades más violentas en el mundo, 14 son brasileñas.

Si unimos estos dos datos, lo mínimo que podríamos esperar es una sociedad que se moviliza para encontrar una salida; sin embargo, de la primera noticia, no vi ni escuché ningún comentario, a no ser el artículo del periódico; y de la segunda, las típicas frases trilladas de “indignación” en las redes sociales virtuales.

Y lo realmente alarmante es que ese mismo día, jueves 3 de julio de 2014, un viaducto en la ciudad de Belo Horizonte se cae y aplasta, literalmente, a varios vehículos y por ende, sus pasajeros: mueren algunos y otros tantas salen heridos.

Fue un asesinato a mano fría gracias a la incompetencia de los responsables de esa obra: ingenieros, albañiles y los “jefes” políticos que, frente al hecho, estuvieron “lanzándose” la pelota de quién es la culpa: del gobierno local del PSDB o del gobierno federal PT: era más importante echarle la culpa a alguien que preocuparse por esa tragedia.

Y la población brasileña, en general, ¿qué hizo?

Clicar en “me gusta” en las imágenes del facebook y “compartir” su indignación, mientras la gran mayoría de los medios de comunicación no decía sobre el incidente. ¿Por qué? Porque estaban preocupados con Copa de Fútbol 2014-Brasil y en los millones de reales que eso significaba para ellos y las grandes corporaciones que comandan la sociedad.

¡Eso era lo más importante!

Pero, claro, al día siguiente, viernes 3 de julio, cuando en un mero partido de fútbol, porque el fútbol no es más que eso, un jugador brasileño sale lesionado de la cancha por una jugada brusca de un jugador colombiano, todo el país se paralizó, gracias a la irresponsabilidad maquiavélica y fríamente calculada de los medios de comunicación.

La gente empezó a llorar; se escuchaban lamentos, insultos racistas, de odio y de xenofobia contra el jugador colombiano. Se lanzó una verdadera avalancha de indignación y una campaña mediática por algo que no vale nada: un simple partido de fútbol.

El fútbol es un juego de contacto físico y durante los más de cien años en que se ha practicado este deporte, ha habido muchas y muchas historias de jugadores que han salido lesionados de la cancha. Pero lo que se hizo con el jugador brasileño fue un circo: un show que significaba, con seguridad, mucho dinero para los que comandan el espectáculo futbolero.

¿Y el pueblo?

Como la historia lo demuestra, se deja manipular y la historia de este jugador fue transformada en una bandera de “patriotismo”, de “lucha”, de “vida”, de “muerte”, como si fuera el fin del mundo. Como si el futuro del país dependiera de ese jugador.

En todas las páginas de los periódicos solo se hablaba de lo mismo. El “Gran Canal” de televisión brasileña, como siempre le ha caracterizado, montó un esquema perfecto para divulgar la triste y trágica historia del “muchacho maravilla” y, para el colmo, muchos insistieron día tras día en que se puniera de manera dura al jugador colombiano. ¡Un verdadero criminal!

Era la cruzada brasileña contra el maldito colombiano que acababa de lesionar al gran héroe de la república brasileña.

Un circo: todo no pasó de un circo. Y claro, en los medios de comunicación, se insistía en las palabras del jugador lesionado que decía que por dos centímetros se escapó de usar la silla de ruedas.

¡Cuánto sensacionalismo!

Mientras los cuerpos de las víctimas en Belo Horizonte yacían bajo los escombros del viaducto...

Mientras cada día son asesinados más de 300 brasileños...

Dramatismo. Un gran melodrama millonario. Porque ese mismo jugador, como lo dijo después el periódico Globo en http://globoesporte.globo.com/futebol/futebol-internacional/futebol-espanhol/noticia/2014/07/por-lesao-fifa-tera-que-pagar-salario-de-neymar-partir-de-2-de-agosto.html, va a ganar R$42.116 reais o 13.972 reuros POR DÍA, hasta que vuelva a la cancha.

¡R$42.116 reais por día!

¡Qué vergüenza!

¿Y quién va a pagar? La FIFA: la organización que insiste en ser inocente y que no sabe nada de nada de la gran corrupción del fútbol mundial...

¡Pura hipocresía social!

Brasil. Uno de los países donde más desigualdad social hay, lloró a lágrima viva, a moco tendido, por un jugador de fútbol, pero no le importó nada la muerte y la tragedia de Belo Horizonte y de todos los miles y miles de personas que mueren asesinados todos los años.

¿Por qué nos comportamos de esta manera?

Porque los medios de comunicación son los responsables de inventar y crear esos ídolos de barro, como si todo no pasara de un espectáculo de Hollywood o de Broadway, después de todo, ¿cuánto dinero ellos ganan y continuarán ganando mientras el país se arrastra?

Y ahora, ¿cuál es la solución????

No la podemos dar como si fuera una receta, pero lo primero que debemos hacer es aprender a pensar por nosotros mismos; romper esa dependencia química-emocional que tenemos con la manipulación de los medios de comunicación.

Una tarea difícil e ingrata porque es más fácil ser uno de más del montón que ser uno mismo, crítico y constructivo.

Es que la escuela, indirectamente, continúa nos enseñando a comportarnos como uno de más de la gran masa, pero no hay que tener miedo de ser diferente. A pensar diferente. A pensar por nosotros mismos. ¡A pensar por un bien en común! Por una sociedad, realmente, igualitaria.

Ese es uno de los grandes desafíos para, no solo desenmascarar esa farsa de la manipulación, sino para intentar construir una sociedad con seres pensantes y humanos.


27 de junio de 2014

PSEUDO INTELECTUAIS HIPÓCRITAS E OPORTUNISTAS



PSEUDO INTELECTUAIS HIPÓCRITAS E OPORTUNISTAS

Nos últimos dias, as páginas dos jornais brasileiros no Brasil se encheram de artigos publicados por pseudo intelectuais hipócritas e oportunistas, que tentaram – e continuaram tentando durante muito tempo – aproveitar-se de uma situação para expressar ideias extremistas, verdadeiras falácias e, o mais patético, a mediocridade de quem prefere dividir a construir.
A presidente brasileira, popularmente conhecida como Dilma, sofreu uma vergonha pública: um setor do público – como já é de conhecimento geral – a insultou no último dia 12 de junho.
Qual o significado desse insulto?
Segundo os pseudo intelectuais hipócritas e oportunistas, quem a insultou pertence a uma elite, formada por pessoas “brancas”, com “dinheiro” - classe A – como gosta de ser chamado – como se isso fosse uma ofensa - porque não querem perder seus privilégios.
Essa é uma das primeiras grandes mentiras.
E como fizeram ao longo da história, os pseudo intelectuais hipócritas e oportunistas – que por coincidência, ou por moda, têm que ser de esquerda – utilizam sua verborreia, como única maneira de tapar a mediocridade e a cegueira.
Porque o único cego é o que não quer ver.
É verdade que o insulto foi de mau gosto, como já comentamos em outro texto; no entanto, não é o primeiro e nem será o último contra uma autoridade; muitos mais aparecerão por outras bandas; não obstante, o patético e medíocre dos pseudo intelectuais é que eles se aproveitaram da situação para tratar de transformar à presidente brasileira em uma Santa Vítima da Inquisição da Direita Branca, Racista e Machista Brasileira.
É realmente uma estupidez.
À Dilma a insultaram porque o povo está cansado das mentiras do partido político ao que ela representa e de todas as atrocidades que o governo cometeu com a organização da Copa do Mundo, enquanto o país se desbarata com uma péssima economia e uma divisão social cada vez mais profunda (E não importa se a Copa, aparentemente, tem êxito diante do mundo em “organização”, porque só a país e a FIFA para mandar e ganhar o que quer, já é covardia).
Esses famosos pseudo intelectuais se arrastaram aos pés da Dilma e choraram lamentações, pedindo perdão e um, inclusive, dizendo que ele e a gente do setor de São Paulo de onde ele é nunca a tratariam assim porque receberam boa educação.
No entanto, se esquecem de que o famoso Lula da Silva, ex-presidente brasileiro chamou de “filho da puta” o presidente Itamar Franco, e disse que a cidade de Pelotas (Estado do Rio Grande do Sul) era “exportadora de veados” (Amplamente divulgadas essas informações – em sua respectiva época – pela imprensa e novamente agora, pela internet).
Esse é o PT e seus grandes representantes: eles não têm memória e, como todo grupo extremista, ou se está com eles ou se está contra eles. Ou, em outras palavras, se você não é do grupo deles, é do PSDB.
Mas eu não sou nem de um nem do outro. Minha consciência não me permitiria nenhuma dessas duas aberrações.
No entanto, o mais preocupante é que o Brasil está cada vez mais se dividindo mais em raças, cores, pobrezas, riquezas, setores, no lugar de estar unindo-se como nação. Uma divisão feita com fins políticos, eleitoreiros, egoístas porque quanto mais fracionado é o povo, mais fácil dizer a ele o que deve pensar.
A ideia que parece prosperar, à insistência desses pseudo intelectuais, é que os pobres em Brasil sempre são negros e operários, e que os brancos, pelo simples fato de nascerem brancos, são ricos e elitistas.
Dizem que os que insultaram à Dilma estavam em um dos setores mais caros do estádio, o que não significa que todos tenham dinheiro. Quantas pessoas economizaram muito tempo para poderem estar sentados aí!
Estar nesse lugar do estádio não significa ser elitista. Essa é a grande falácia desses pseudo intelectuais puxa sacos.
Essa é a hipocrisia dos oportunistas: eles querem convencer ao mundo de uma grande mentira: só os pobres são honestos, educados, trabalhadores e vítimas; e se são negros, mais ainda; mas se são brancos, não: eles são racistas, elitistas, ricos, machistas, mal educados, e os únicos que têm privilégios.
Mas, mas... Esquecem-se de que muitos desses “trabalhadores” petistas, convertidos alguns em deputados, estão presos porque se comprovou que faziam parte de um dos esquemas mais corruptos da história contemporânea brasileira.
À Dilma a insultaram, e não porque é mulher, como os hipócritas insistem em dizer; a insultaram porque Brasil se arrasta, se dessangra com a corrupção, a violência, a intolerância, a desigualdade social.
Os números contados pelas estatísticas são só números: não são realidades.
Se o PT fosse o que tanto dizem que é, porque não reformou nos três governos que teve a estrutura política do país? Porque não lhe interessa. Porque enquanto há pobres, haverá o discurso que os “pobres” querem escutar.
E depois, com a distribuição de “bônus” se quer salvar o mundo.
Pseudo intelectuais hipócritas e oportunistas de pouca memória.
 

20 de junio de 2014

SEUDOINTELECTUALES HIPÓCRITAS Y OPORTUNISTAS



SEUDOINTELECTUALES HIPÓCRITAS Y OPORTUNISTAS

Los últimos días, las páginas de los periódicos en Brasil se llenaron de artículos publicados por seudointelectuales hipócritas y oportunistas, que han intentado –y continuarán intentándolo durante mucho tiempo- aprovecharse de una situación para expresar ideas extremistas, verdaderas falacias y, lo más patético, la mediocridad de quienes prefieren dividir a construir.

La presidenta brasileña, popularmente conocida como Dilma, sufrió una vergüenza pública: un sector del público –como ya es de conocimiento general- la insultó el último 12 de junio.

¿Cuál es el significado de este insulto?

Según los seudointelectuales hipócritas y oportunistas, quienes la insultaron pertenecen a una élite, formada por personas “blancas”, con “dinero” –clase A- como le gusta llamar –como si esto fuera una ofensa-, porque no quieren perder sus privilegios.

Esa es una de las primeras grandes mentiras.

Y como lo han hecho a lo largo de la historia los seudointelectuales hipócritas y oportunistas –que por coincidencia, o por moda, tienen que ser de izquierda- utilizan su verborrea, como única manera de tapar la mediocridad y la ceguera.

Porque el único ciego es el que no quiere ver.

Es verdad que el insulto fue de mala calaña, como ya lo comentamos en otro texto; sin embargo, no es el primero ni será el último contra una autoridad; muchos más aparecerán por otras bandas; no obstante, lo patético y mediocre de los seudointelectuales es que ellos se han aprovechada de la situación para tratar de transformar a la presidenta brasileña en una Santa Víctima de la Inquisición de la Derecha Blanca, Racista y Machista Brasileña.

Es realmente una estupidez.

A Dilma la insultaron porque el pueblo está cansado de las mentiras del partido político al que ella representa y de todas las atrocidades que el gobierno cometió con la organización de la Copa del Mundo, mientras el país se desbarata con una pésima economía y una división social cada vez más profunda. (Y no importa si la Copa, aparentemente, tiene éxito frente al mundo en “organización”, porque solo de pensar en cómo se le entregó el país a la FIFA para que mande y gane lo que quiera, ya es cobardía)

Estos famosos seudointelectuales se arrastraron a los pies de Dilma y lloraron lamentaciones, pidiéndole perdón y alguno, inclusive, diciendo que él y la gente del sector de São de Paulo de donde es, nunca la tratarían así porque recibieron buena educación.

Sin embargo, se olvidan que el famoso Lula da Silva, expresidente brasileño le dijo al Presidente Itamar Franco “hijo de puta”, y dijo que la ciudad de Pelotas (Estado de Río Grande del Sur) era “exportadora de maricones”. (Ampliamente divulgada estas informaciones –en su respectiva época- por la prensa y nuevamente ahora, por Internet)

Ese es el PT y sus grandes representantes: no tienen memoria y, como todo grupo extremista, o se está con ellos o se está en contra de ellos. O, en otras palabras, si no eres de ellos, eres del PSDB.

Pero yo no soy ni uno ni otro. Mi conciencia no me permitiría ninguna de esas dos aberraciones.

Sin embargo, lo más preocupante es que Brasil está cada vez dividiéndose más en razas, colores, pobrezas, riquezas, sectores, en lugar de estar uniéndose como nación. Una división hecha con fines políticos, electoreros, egoístas porque, cuanto más fraccionado sea el pueblo, más fácil decirle lo que debe pensar.

La idea que parece prosperar a insistencia de estos seudointelectuales es que los pobres en Brasil siempre son negros y obreros, y que los blancos, por el mero hecho de haber nacido blancos, son ricos y elitistas.

Dicen que los que le insultaron a Dilma estaban en uno de los sectores más caros del estadio, lo que no significa que todos tengan dinero. ¡Cuánta gente ahorró mucho tiempo para poder estar sentado ahí!

Estar en ese lugar del estadio no significa ser elitista. Esa es la gran falacia de estos seudointelectuales chupamedias.

Esa es la hipocresía de los oportunistas: quieren convencer al mundo de una gran mentira: solo los pobres son honestos, educados, trabajadores y víctimas; y si son negros, más aún; pero si son blancos, no: ellos son racistas, elitistas, ricos, machistas, maleducados, y los únicos que tienen privilegios.

Pero, pero... se olvidan que muchos de esos “trabajadores” petistas, convertidos en diputados algunos, hoy están presos porque se comprobó que formaron parte de uno de los esquemas más corruptos de la historia contemporánea brasileña.

A Dilma le insultaron, y no porque sea mujer, como los hipócritas insisten en decir; le insultaron porque Brasil se arrastra, se desangra con la corrupción, la violencia, la intolerancia, la desigualdad social.

Los números que las estadísticas cuentan son solo números: no son realidad.

Si el PT fuera lo que tanto dicen que es, ¿por qué no reformó en los tres gobiernos que ha tenido la estructura política del país? Porque no le interesa. Porque mientras haya pobres, habrá el discurso que los “pobres” quieren escuchar.

Y luego, con la distribución de “bonos” se quiere salvar el mundo.

Seudoinlectuales hipócritas y oportunistas de poca memoria.